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Federico Hernández Meyer
* 19.03.1938, Granada

VON DER SCHULE BIS ZUR UNI

 

DESDE LA ESCUELA A LA UNIVERSIDAD

UNTERRICHT ZU HAUSE
Aufgrund der schwachen Beine wegen der Kinderlähmung, die ich im Alter von 4 Jahren erlitt, konnte ich mit 6 Jahren noch nicht in die Schule. Die Schule in Huétor war im oberen Teil des Dorfes und ich hätte einen langen Weg bergauf gehabt. Um in die Schule nach Granada zu fahren, hätte ich auf einen Bus oder Strassenbahn "aufsteigen" müssen (ja, aufsteigen und nicht einsteigen, weil sie für mich sehr hohe Stufen hatten). Meine ersten Lehrerinnen waren meine Mutter und meine Oma. Sie haben mir Lesen, Schreiben, Rechnen und vieles mehr beigebract, damit ich später ohne Probleme in die Schule gehen konnte.
 
CLASES EN CASA
Yo no pude ir al colegio con 6 años a causa de la debilidad de mis piernas por la polio que tuve con 4 años. Para llegar a la escuela de Huétor, que estaba en la parte de arriba del pueblo, había que subir una cuesta muy empinada y para ir a Granada había que subir unos escalones bastante altos para mí del tranvía o del autobús. Así es que las primeras maestras que tuve fueron mi madre y mi abuela. Ellas me enseñaron a leer, escribir, hacer cuentas y todo lo que un niño de esa edad tenía que saber. Ellas me prepararon muy bien para que después pudiera incorporarme al colegio sin problemas.
SCHULE
Ich habe mich sehr gefreut, als ich mit 8 Jahren in die Schule gehen konnte. Es war die Academia del Carmen in der Straße Enriqueta Lozano in Granada, nicht weit von der Haltestelle des Buses aus Monachil oder der Straßenbahnlinie 5 von La Zubia. Gut, dass die Haltestelle in Huétor-Vega schon immer vor unserem Haus ist. Aber im ersten Jahr ging ich in die Schule nur von Dienstag bis Samstag, weil am Montag die Strassenbahn mit Marktfrauen, die mit Milch, Eiern, Hühnern und Brot nach Granada fuhren, überfüllt war.

Es war eine gemischte Privatschule, die Doña Francisca Casares, ihrer Tochter Paquita Vera Casares und derem Ehemann Antonio Pérez Funes gehörte. Auch Enkelsohn Paco hat uns unterrichtet.
Tranvía en Puerta Real
COLEGIO
Me puse muy contento cuando con ocho años empecé a ir al colegio. Era la Academia del Carmen en la calle Enriqueta Lozano de Granada, no muy lejos de las paradas del autobús que venía de Monachil o del tranvía 5 que venía de La Zubia. Menos mal que en Huétor-Vega la parada de ambos estaba y sigue estando frente a la casa. Pero el primer año iba de Martes a Sábado, los Lunes no, ya que el tranvía venía superlleno - sobre todo con mujeres que llevaban leche, huevos, gallinas y pan para venderlos a Granada y no había forma de subirse.

Era una academia privada y mixta, de niños y niñas, de Doña Francisca Casares, su hija Doña Paquita Vera Casares y el marido de ésta Don Antonio Pérez Funes. También su nieto Paco nos daba clases.
Die Straßenbahn hat mich jeden Tag zu Schule gefahren, später zum Gymnasium und zur Uni

El tranvía me llevaba diariamente al colegio
y después al instituto y universidad
Wir hatten Unterricht von Montag bis Samstag am Vormittag und Nachmittag, aber Donnerstags nur am Vormittag. Mittagessen hatte ich in der Küche; dort aß ich, was ich mitgenommen hatte oder die Köchin kochte für mich ein Ei.

Mit 10 Jahren bestand ich die Aufnahmeprüfung für die Mittelschule und das erste Jahr; mit 11 Jahren die Prüfungen des zweiten und mit 12 die des dritten Schuljahres. Ich erinnere mich noch gut, dass wir aufgereiht standen und dabei abgefragt wurden. Wenn man eine Frage nicht wusste, wurde der nächste gefragt und bei richtiger Antwort konnte er "überholen". Am Schluss wurde die Reihenfolge für den nächsten Tag notiert. Zu Hause wurde immer gefragt "der Wievielte bist Du heute?". Und noch etwas: Multiplizieren, die Provinzen, Flüsse, Hauptstädte der Länder usw. haben wir "singend" gepaukt; und so blieb es im Gedächtnis, ja sogar bis zum heutigen Tag. Wenn wir etwas anstelten, mussten wir als Strafe eine oder mehrere Seiten von Don Quijote abschreiben, weshalb wir dieses Buch nicht leiden konnten.
 
Teníamos clases de Lunes a Sábado por la mañana y por la tarde, menos los Jueves solamente por la mañana. El almuerzo lo hacía en la cocina de la casa; allí comía lo que llevaba en una fiambrera o la cocinera nos cocía un huevo.

Con 10 años me examiné en el Instituto de Ingreso y Primer Curso, con 11 de Segundo, con 12 de Tercero. Lo que más recuerdo de este colegio es que nos ponían en fila para preguntarnos; si sabía la respuesta me quedaba donde estaba. Si no la sabía, le preguntaban al siguiente, y si este la sabía entonces ese subía y yo bajaba. Al final se apuntaba el orden para el día siguiente. La pregunta habitual en casa era "¿en qué puesto te has quedado?". Otra cosa: la tabla de multiplicar, las provincias, los ríos, los cabos, las capitales de países, etc., todo esto lo aprendíamos cantando. Y se nos quedaba en la memoria y se me quedó en la memoria hasta hoy. También recuerdo los castigos que nos ponían cuando hacíamos alguna travesura: copiar una o más páginas del Quijote, libro que naturalmente terminamos odiándolo.
GYMNASIUM
Ich war 12 Jahre alt, als ich ins Gymnasium (nur Buben) kam. Dort war ich bis zum Abitur und anschließend das Präuniversitätsjahr belegt, das damals neu war. Ich habe dort sehr gute Lehrer gehabt, die ich sehr gerne hatte, wie der für Naturwissenschaften. Ich mochte in so sehr, dass ich damals beim Unterschreiben meinen Namen mit seinem Schnörkel versehen habe.Es gab auch ganz normale Pauker, wie der sehr nationalistische Lehrer für Erdkunde und Geschichte, der den Engländern noch übel nahm, dass Gibraltar eine Kolonie war, der sehr korrekten und angenehmen Lehrerin für Chemie, von der wir im Labor sehr viel lernten, und der eingebildete Lehrer für Französisch mit seinem Hut.
Instituto Padre Suárez
INSTITUTO
Con 12 años me fui al Instituto Padre Suárez (sólo de niños). Allí estudié Cuarto, Quinto y Sexto, me examiné de Reválida e hice el curso Preuniv
ersitario, que entonces era nuevo.

Tuve profesores muy buenos, a los que de verdad quería, como el de Ciencias Natu-rales. Lo quería tanto que en aquel entonces para firmar utilizaba con mi nombre la rúbrica que él hacía. Otros eran normales, como el nacionalista y profesor de geografía e historia que no perdonaba lo de Gibraltar a los ingleses, la correcta y agradable profe-sora de química de la que aprendimos mu-cho en el laboratorio, el presumido profesor de francés siempre con su sombrerito.
Altes Foto des Gymnasiums Padre Suárez
Fotografía antigua del Instituto Padre Suárez
Ich erinnere mich auch an Hochwürden, der mit fliegender Sutane durch die Gänge des Gymnasiums eilte und an den grauen und nichtssagenden Philosophie-Lehrer, dem wir ständig auf dem Kopf tanzten. Einen habe ich "gehasst", weil ich seine Erklärungen nicht verstehen konnte; es war der Lehrer für Mathematik. Nur gut, dass meine Mutter mir einen Privatlehrer suchte, der mir Mathe schmackhaft machte. In Literatur hatte ich den heute sehr berühmten Dramaturgen José Martín Recuerda, Freund eines Freundes meines Bruders Alejandro; ich dachte, ich müsste aufgrund dieser Freundschaft nicht lernen und fiel natürlich durch. So mußte ich einen ganzen Sommer lang Mathe und Literatur pauken und im September habe ich dann die Prüfungen bestanden. Nur gut, dass ich sie bestand, weil sonst die Ärztekammer mir die Bücher für das nächste Jahr nicht bezahlt hätte; obwohl ich Weisenkind eines Arztes war, durfte ich nicht sitzen bleiben.  
También recuerdo al reverendo de religión que por los pasillos siempre llevaba volando la capa sobre su sotana y al gris e insípido catedrático de filosofía al que tomábamos el pelo. Había uno al que "odiaba", pues no me enteraba de nada: el de matemáticas; menos mal que mi madre me buscó un profesor particular con el que llegué a comprender las matemáticas, que incluso me llegaron a gustar. En Literatura llegué a tener al hoy famoso dramaturgo José Martín Recuerda, amigo de un amigo de Alejandro que me recomendó; pensé que no tenía que estudiar y al final, a pesar de la recomen-dación, pasó lo que tenía que pasar: me suspendió. Así me pasé todo el verano estudiando Literatura y Matemáticas, asignaturas que luego aprobé en Septiembre. Menos mal que aprobé pues si no, el Colegio de Médicos no me hubiera dado gratis los libros del curso siguiente, que siempre me habían concedido por ser huérfano de médico.
Wir hatten Unterricht im Erdgeschoß und im ersten und zweiten Stockwerk. Wir mussten zwischen zwei Unterrichtstunden die Treppen rauf oder runter sausen. Für mich war es kein Problem, da es immer Freiwillige gab, die mich auf dem Rücken nahmen und mit den Stöcken uns Platz verschafte, um durchzukommen wenn es ganz schnell nach unten ging.

Schön war das Naturwissenschaftliche Museum und der große ausgestopte Tiger. Eines Tages war ein Schüler durch ein Fenster geklettert und nahm den Schwanz des Tigers mit. Da war aber was los...!
Museo
Teníamos clases en la planta baja y en el primer y segundo piso. Entre clase y clase había que correr escaleras arriba o abajo para llegar a tiempo. Para mí no era problema, ya que siempre había algún compañero que me echaba sobre su espalda y llevaba mis bastones en sus manos empujando a los demás, sobre todo cuando bajábamos a gran velocidad.

Lo que más nos gustaba era el Museo de Ciencias Naturales y el tigre que había en él. Gran revuelo se armó el día que entró un alumno por una ventana del pasillo, le quitó el rabo al tigre y lo colgó de la ventana.
Naturwissenchaftliches Museum des Gymnasiums
Museo de Ciencias Naturales del Instituto
UNIVERSITÄT
Journalismus zu studieren, um dann im Rundfunk zu arbeiten, hätte ich nur in Madrid gekonnt.
Meine Mutter nahm mich zu Freunden meines Vaters, die mich beraten sollten. Der Kinderarzt Rafael Fernández Crehuet riet wegen meine Gehbehindurng ab, Medizin zu studieren. Der Rechtsanwalt Rafael Hitos empfahl Jura, da ein Notar sitzend mit seiner Unterschrift viel Geld verdiene. Aber Jura sagte mir nicht viel zu. Der Apotheker Aniceto Ortiz de Saracho, Inhaber der Sueiro-Apotheke in der Gran Vía, empfiehl mir Pharmazie. Ich nahm seinen Rat an, obwohl ich wusste, dass wir kein Geld hatten, um mal eine Apotheke zu kaufen.



Facultad de Farmacia

UNIVERSIDAD
Estudiar Periodismo y trabajar en radio no era posible, pues esta carrera sólo se podía estudiar en Madrid. Mi madre me llevó a amigos de mi padre para que me aconse-jaran. Don Rafael Fernández Crehuet, pediatra, me desaconsejó estudiar medicina por mis piernas. Don Rafael Hitos, abogado, me aconsejó derecho porque un notario ganaba sentado mucho dinero sólo firmando; pero derecho no me gustaba. Así es que el antiguo dueño de la Farmacia Sueiro de la Gran Vía, Don Aniceto Ortiz de Saracho, me aconsejó que estudiara farmacia, consejo que seguí, aunque sabía que no teníamos dinero para poner una farmacia.

Así es que con 16 años me matriculé en Farmacia y en Químicas. De Químicas hice sólo el primer curso, ya que las prácticas de una y otra carrera eran incompatibles en cuanto a horarios.

La Facultad de Farmacia se encontraba en una antigua casa señorial con patios interiores en la calle de San Jerónimo, cerca del Rectorado, otras facultades y colegios mayores. Sólo la Facultad de Medicina estaba más lejos. Dos años antes de terminar la carrera inauguramos la nueva facultad, entre el Hospital de San Juan de Dios y el Colegio Mayor Isabel La Católica. Nuestra vieja facultad se convirtió en el Conservatorio de Música Victoria Eugenia.
Gebäude der alten Pharmazie-Fakultät in der Straße San Jerónimo
Edificio de la antigua Facultad de Farmacia en la calle San Jerónimo

 

 

Federico

En la facultad me encontré con los clásicos catedráticos de universidad, "semidioses" chapados a la antigua. Unos soltaban su rollo, otros se preocupaban más para que entendiéramos su asignatura y nos gustara. Lo mejor eran las prácticas en los laboratorios, que empezaban por limpiar probetas y tubos de ensayo y terminaban en hacer herbarios o cremas cosméticas. Lo que me daba pánico eran pruebas con ratones. En el examen de prácticas final tuve suerte, en vez de tocarme lo de los ratones tuve que analizar el esputo de un tuberculoso.

 

Este soy yo en tiempos de la universidad

 

Don José María Suñé

En cuarto llegaron dos catedráticos muy jóvenes, con nuevas ideas y talantes. Del primero, Jesús Cabo Torres, fui ayudante de laboratorio. Salía con nosotros a tomar una cerveza, celebrar un día de santo o a bañarse en nuestra piscina en Huétor. A mí me llevaba en su sidecar. Pero también tenía sus "sombras" y ví el cielo abierto cuando pude dejarlo cuando llegó Don José María Suñé, catedrático de Farmacia Galénica. Este catalán, un perfecto caballero, nos quería, ayudaba y respetaba. Fui su ayudante y trabajé con él en la farmacia del Hospital Clínico dos años (algo que en Alemania me sirvió para convalidar mi título). Con él preparé nuestro viaje fin de carrera a Francia, Suiza e Italia.

Terminé la carrera en 1960 con Premio Extraordinario por ser el que mejores notas tenía de toda España. Me quedé con Suñé como profesor ayudante e inicié mi tesis doctoral. Lo admiraba y trabajaba contento con él. Pero no ganaba ni una peseta. Así es que en febrero de 1961 le dije que me iba a Alemania a probar suerte allí. Y a Alemania me fuí a una farmacia de Hannover y después a Merck, en donde trabajé 41 años. Esta es otra historia que contaré aparte.
Prof. Dr. José María Suñé Arbussá

Bild von 2003
Er lebt jetzt in Barcelona. Er kam mal nach Granada und hat mit einigen früheren Schülern Mittag gegessen.
Fotografía del 2003
Ahora vive en Barcelona. Cuando vino de visita a Granada almorzó con algunos de sus antiguos alumnos.
 

Die deutsche Übersetzung kommt noch...


18.10.2004
Kommentare, Empfehlungen, Korrekturen, Ergänzungen sind immer willkommen:
federico@famifami.com

 

18.10.2004
Comentarios, sugerencias, adiciones y correcciones son siempre bienvenidos:
federico@famifami.com

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